Hay un detalle de la actualidad que quisiera resaltar. Ayer visitó el excelentísimo presidente de Bolivia al satrapa Sakrosy. Ningún medio informativo nacional lo señalo, estaban todos fagocitados por la guerra civil de las Antillas. El digno regidor Boliviano altermundialista visitando al neoliberalista en derrota francés, es como si el Ché estuviera dialogando con franco. En fin. Luego, te das cuenta que el objeto real de la visita no es político sino económico. Bolivia es el primer productor de litio, con el litio se hacen baterías, con las baterías se hacen coches eléctricos, ¿entiendes por donde quiero ir? Aprovechó la visita Evo para hablar con un tal Bolloré, industrial, y gran fortuna de Francia, el que presto su yate al deleznable presidente francés. Me apuesto que no hablarían del tiempo.
Ahora resulta que uno de los países más pobre de América se esta convirtiendo en una especie de Emirato Arabe por sus riquezas minerales y que los neoliberales le corren detrás como perritos falderos.
Hablando de contradicciones, Evo escribió una carta abierta encomiable dirigida a los dirigentes viles de Europa que erigieron una ley represiva contra los inmigrantes. Adivinen quien elaboró esta ley cínica en el parlamento europeo: Sakrosy. Lee mis labios, esto es R.E.A.L P.O.L.I.T.I.C.A.